jueves, 9 de enero de 2014

EL GATO

dicen que la tercera es la vencida, bueno acá no se venció nada pero fue un "turning point" en mi vida, ¡eso seguro!
Bueno a ver...el gato, extremadamente simpático y muy muy muy inmaduro, primero lo aduje a la diferencia de edad que si bien no era mucha en ese momento podía ser el tema; claro que después me di cuenta de que simplemente era un PELOTUDO (con mayúsculas y todas las letras, cosa que no habla muy bien de mi).
al gato lo conocí en una fiesta, fue el que me ayudo indirectamente a terminar una relación que, sin el no me hubiera dado cuenta todavía que, no iba a ningún lado. para cuando empecé a tener algo con el, yo estaba en otro momento de mi vida, trabajando, saliendo, con hambre de ver el mundo, intentando recobrar el tiempo perdido y era la excusa perfecta para no volver a engancharme con ningún otro; estaba saliendo de 5 años de noviazgo (entre uno y otro) y extrañaba mi soltería (eso quería pensar).
el gato estaba de novio, así q nos comunicabamos vía mail al principio por códigos mas adelante, nos veíamos muy poco y siempre a las corridas, la relación en si no valió nada pero fue el puntapié inicial para tener relaciones libres, mirando para atrás fue una especie de "downfall" o "awakening" según como se lo tome. fue el primero con el que pude disociar el sexo de los sentimientos, el pibe nunca me cerro pero aun así dada mi personalidad de dependencia y mi poca experiencia en el tema, de alguna forma estuve enganchada a eso, no a el, sino al que alguien se interese por mi (aun de esta forma enfermiza).
la cosa con el duro en principio poco menos de un año, fue el puntapié inicial a todo eso de las mentiras, los planes fantasiosos que no se cumplen y demás cuestiones que luego pasarían a ser mentiras corrientes, pero hasta allí eran sumamente nuevas.
yo volví a salir con amigos (nuevos) y a hacer planes diversos mas o menos por esa época, como siempre fui muy libre me venia perfecto el volver a no explicar nada y pensar solo en mi. el gato en medio de todo esto se mudo a vivir solo, pensé q nos veríamos incluso un poco mas pero no fue así, de hecho nos vimos dos veces mas y después como todo gatito desapareció en la noche.
cual no seria mi sorpresa un día, que recibo un mensaje de el y va a mi casa, creo q lo que sigue solo es comparable a lo que un hombre debe sentir cuando una mujer le dice "tenemos que hablar"; me tira la bomba de que su novia se había enterado de lo nuestro (a lo cual le dije que ya no pasaba nada hacia mucho) y el muy cobarde me pide que YO hable con la susodicha (¿perdoooon?); lo suavizo al explicar que el pretendía q yo mienta y, la verdad, la mentira lo seguía perjudicando a el, de todas formas me negué.
bueno la cosa empeoro un poco, porque un día cayó a mi casa con ella, yo no estaba,  y me armo un revuelo bastante importante (para esa época todavía vivía yo con mi viejo, el cual nunca entendió que paso y esta situación creo un roce bastante aspero que todavía no logro solucionar). la cosa es que idioteces mas con un llamado de el donde ella escuchaba de fondo , y yo lo mandaba a que volviera al canal de partos se termino la historia (¡si, claro!).
acá debo hacer un quiebre en el tiempo, y sobre todo en las historias, pero como hablo de el gato, no meto nada en el camino...
un día, un par de años después, estaba yo viviendo sola y tocan el portero, atiendo y era el (eso de que ellos siempre vuelven...) haciéndola corta, el señor se casaba y pretendía que yo fuera su ultima canita al aire de soltero, creo q mas o menos ahí termine de darme cuenta del TAMAÑO de idiota que era, lo que no sabia yo es que esto iba a continuar. por supuesto que le dije que no a su "romántica" propuesta, le dije un par de cosas bien irónicas y lo mande con su futura esposa, el siguió tocando timbre hasta que un día le pedí que no lo hiciera mas, y su respuesta fue "no me atiendas, porque yo no puedo dejar de venir", lo soluciones fácil... le dije "tu novia es fulana, trabaja en tal sitio, si venís de nuevo me encargo de que se entere"; pensé que era el punto final, el se encargo de  agregarle dos puntitos mas y quedo suspensivo.
mientras lo escribo me doy cuenta de que el tarado no puede con el estres, porque volvió a aparecer mas o menos cuando tuvo su primer hijo, y después cuando estaba por tener el segundo; ninguna de todas las veces tuvo suerte, se comunicaba por medio de mi teléfono fijo o caía directamente a la puerta de casa; realmente fue una imagen patética la que me quedo de el... un tipo joven, que se cree piola, que se casa y tiene dos pibes, pero que no puede ser feliz con su familia, vuelve a la casa de una mina que no le da cabida, medio se arrastra, usa todas las armas que puede para convencerme, se hace el amigo, el piola, el jodon... no tuvo suerte y ahora ya corte la linea del teléfono a ver si así entiende que ya no quiero saber mas nada, porque incluso pidiéndole que no llame mas logro que desaparezca un par de meses.
espero haber llegado al ultimo y ÚNICO punto de esta historia.

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